691 037 152 / 913 027 369 saicoclimatizacion@hotmail.es

En muchas situaciones laborales sentimos frustración. En ocasiones, la experimentamos sin saberlo. La frustración es un sentimiento de impotencia sobre un deseo o expectativa que no alcanzamos. Este sentimiento es normal pero debemos aprender a afrontarlo para que no nos afecte en exceso. Te damos algunas claves para controlar la frustración en el trabajo.

La frustración nos reporta consecuencias negativas como poca estabilidad emocional. Y esta situación trae consigo la desmotivación en el trabajo y la baja productividad.

La frustración es un estado de insatisfacción personal que se desencadena por la falta de cumplimiento de objetivos o metas marcadas.

El ritmo de vida que llevamos en la actualidad y los altos niveles de competitividad, desencadenas altos estados de presión para alcanzar metas laborales.

Cuando no logramos alcanzarlas surgen en el empleado una serie de sentimientos negativos como el desánimo, la pena o la rabia. En este momento se experimenta la frustración.

La frustración suele ser el paso previo a otros sentimientos más complejos como el estrés o la ansiedad. Hay que prestar atención a estos sentimientos para controlar la frustración en el trabajo y que no generen en cuadros psicológicos más graves.

Para ello, es primordial tener en cuenta las razones reales por lo que no se han llegado a los objetivos.

Sentir frustración en el trabajo da lugar a poca estabilidad emocional que repercute en el trabajo en varios planos, en la relación con los compañeros, la relación con el jefe, baja productividad y desmotivación.

Dada la importancia de este sentimiento te dejamos algunos consejos para controlar la frustración en el trabajo:

  1. frustracionSeleccionar un trabajo acorde a tus capacidades y estudios.
  2. Marcarse objetivos reales y metas alcanzable.
  3. Organiza tu día a día y prioriza las tareas a realizar.
  4. Trabaja en equipo y de forma colaborativa
  5. Ante los fracasos, se paciente y tolerante.
  6. Aprender de los errores y de las críticas constructivas.
  7. Mantener una comunicación fluida con tus jefes y compañeros.
  8. Pedir ayuda siempre que se necesite.
  9. Ante problemas, centrarse en ser resolutivos y mirarlos con perspectiva.

Ser perseverante y constante en conseguir los objetivos marcados.